“Hana yori dango” (“Es mejor lo sabroso que lo bonito”) dice un proverbio japonés. Sin renunciar a la estética, Mateu Blanch apuesta por lo delicioso, como pueden comprobar los profesionales que participan en el curso de cocina japonesa que el chef leridano está impartiendo estos meses en Lleida.

Se trata de un curso de cocina japonesa al estilo occidental —el llamado yōshoku— que cuenta con una veintena de participantes (empresarios y trabajadores) de la ciudad interesados en conocer los secretos de una de las cocinas más antiguas del lejano Oriente, unos secretos filtrados, eso sí, por el tamiz del estilo mediterráneo de Mateu Blanch.

El yōshoku hace referencia al estilo Occidental introducido en la cocina tradicional japonesa a partir de la Restauración Meiji, cuando Occidente fue tomado en Japón como ideal de progreso. Como parte de las reformas introducidas por el Emperador, se relajó la prohibición a la entrada de carne roja y se promovió la realización de ciertos platos occidentales.

El curso, en el que los participantes se van familiarizando a lo largo de 6 clases —20 horas en total— con los ingredientes, técnicas y estilos de presentación básicos de la gastronomía del Sol Naciente, se imparte en el Centre Dhamma de Lleida.